Todos los capítulos de manhuas, manhwas, mangas y etc., se están subiendo a un nuevo lector. 
Esto tardará unos días ya que son muchos capítulos, por favor esperen pacientemente. –PrinceScans

martes, 22 de septiembre de 2015

The Finite - Capítulo 7: Límites

Chicos el "No te vayas" funciona en el 99.9% de los casos para conmover a una mujer —salvo que ella te encuentre con otra en la cama y la remates con un "No te vayas quédate a pasarla bien"— Deberían aprender de nuestro querido dragón Tak~~~

-MEG V


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Novela original en coreano por: currygom (카레곰)
The Finite


“Eh, eh, estoy...”

Ian estaba tan sorprendida que se congeló, entonces se enderezó rápidamente, sólo para perder el equilibrio y caer al agua.

~¡Chaf!

El lugar donde cayó no era muy hondo, pero Ian cayó tan abruptamente que le costó un poco levantarse del agua del mar.

*Coff Coff*

Ian sacó su cara del agua apoyándose apenas en las rocas, entonces, en lo que escupía agua, miró a Tak, quien estaba en las rocas. Tak estaba mirando a Ian con un brazo extendido. ¿Qué era eso? ¿Era para ayudarla a levantarse? Él podía simplemente atraparla antes de que cayera al agua. ¡Para ser un half, pudo haber tenido mejores reflejos! Ian le devolvió la mirada a Tak. Los ojos de Tak parecieron vacilar por un momento, luego volvió a su mirada lánguida. 


“No te preocupes, puedo subir sola. Soy una Quarter después de todo.”

Ian sonaba un poco nerviosa al decir eso, entonces, con la ayuda de sus dos manos se empujó así misma de nuevo a la roca. A pesar de que su sangre estuviera diluida, como Quarter aún tenía el 25% de sangre Sura. Ella tenía mucha más fuerza y vitalidad que las chicas que parecían de su edad. Aunque, por supuesto, no podía ni compararse con un verdadero Sura. Tak simplemente observaba y esperaba mientras Ian escurría el agua de su ropa.

“No me malinterpretes. Traté de agarrarte antes de que cayeras.”

“¿Qué estás diciendo? De todas formas, ahora que entregué la leche, será mejor que me retire.”

“No te vayas.”

“¿Qué?”

Por las repentinas palabras, Ian miró a Tak con sorpresa y miedo en sus ojos. Tak tampoco entendió por qué dijo eso tan descuidadamente, y no dijo más mientras Ian lo miraba. En lo que el silencio se prolongaba, la aprensión de Ian solo crecía.




The Finite - Capítulo 7: Límites


“¿... por qué?”

Ella se estremeció visiblemente y su voz temblaba ligeramente.

Tak se dio cuenta de que la chica desconfiaba bastante de él. No quería hacerse pasar por un Half, si ella iba a terminar temiéndole de cualquier modo. Tak miró a su alrededor buscando una buena excusa, y sus ojos apuntaron a la taza térmica.

“¿Cómo se abre esto?”

“...”

Puesto que él viva en la naturaleza, en realidad no sabía cómo usar tazas térmicas. Ian tomó la taza y silenciosamente quitó el aislamiento. Después de caer al agua, su cola de caballo debió haber quedado hecha un desastre, pero él creyó que ahora parecía más natural. En lo que Tak se quedó mirando como su mojado pelo rosa colgaba por su pálido cuello, habló vacilantemente.

“Tu pelo… está recogido.”

“El propietario prefiere las colas de caballo.”

“¿Propietario? ¿Estás diciendo que sigues la preferencias de tu propietario?”

“Bueno, por supuesto. Cuando trabajo, sigo las órdenes del jefe de la tienda.”

“Jefe, ¿eh?”

Este Half parecía centrarse en las palabras fuera de contexto. Cuando se trataba de su cabello, ¿cuál era la diferencia entre propietario y jefe? Ian suspiró mientras le tendía la taza térmica.

“La tapa está abierta, ¿está bien?”

“…“

“¿No vas a tomarlo?”

“Oh.”

Tak tomó la taza con leche de Ian y lentamente dio un sorbo. Tak tenía un aspecto tan torpe al hacer eso que Ian se rió, solo para tropezar cuando se encontró con su mirada por encima de la taza de leche. Tak no realizó ninguna otra acción en lo que elevaba la copa hacia su boca, pero observaba a Ian sin pestañear. Sus ojos eran rojo oscuro. Sangre. Sangre rojo oscuro. Matar. Sacrificar. Desastres.

-Ian Rajof. Todos los herejes aparte de ti han muerto. Tu futuro dependerá en gran medida de tu respuesta.-

Sus oídos se llenaron con el sonido de un corazón latiendo, y  empezó a gotear sudor frío. Estaba empezando de nuevo. Ian se puso de pie apresuradamente para retirarse.

“Eso es todo, tengo que…“

En lo que Ian trató de irse, Tak trató de agarrarla. Desafortunadamente para ella, Tak era mucho más rápido.

“Espera.”

“¡AH!”

Al oír su grito, Tak quiso aflojar rápidamente su agarre. Pero para entonces ya era demasiado tarde.

“Ugh….”

Los ojos de Tak ya no eran inexpresivos. A pesar de que su expresión era casi la misma, sus ojos temblaban ligeramente de pánico y revelaron su descompostura. Como no quería que Ian se asustara y se fuera corriendo, él quiso explicarle cómo había ocurrido aquello. Como Nástika, hacía mucho tiempo desde que ajustó la fuerza de su agarre. Casi no recordaba la última vez que tuvo que capturar a una criatura débil en lugar de matarla. Había sido cuidadoso desde que conoció a Ian por primera vez, pero todo fue en vano cuando la agarró impacientemente.

“…“

La temblorosa Ian estaba demasiado asustada para mirar a Tak. ¿Qué debería de hacer él? En lo que Tak agonizaba sobre qué decir, apenas logró hablar.

“Deberías reg…”

Los Quarters no tenían la habilidad de regenerarse. Cuando Tak se dio cuenta de su error, frunció el ceño. Él nunca había necesitado la habilidad de curar a otra persona. ¿Dónde estaba Visnu cuando era necesario? En lo que Tak volteaba su cabeza hacia el mar distante, Ian se asustó aún más ya que él no explicaba que había sido un accidente. Temblando, levantó la mirada hacia Tak, quien le devolvió la mirada.

“Eh, creo que lo estás malinterpretando...”

Frunciendo el ceño, Tak dio otro paso hacia Ian, pero Ian solo veía como la amenazaba.

“Ah, mamá…”

Ian sostuvo apresuradamente su brazo izquierdo con su otra mano y corrió sin mirar atrás. Tropezó varias veces y apenas logró enderezarse, pero ella solo podía pensar en correr lo más rápido posible hacia el puesto de control. Tak quiso cogerla en el momento que ella vaciló, pero poco a poco dejó de extender su mano mientras Ian se alejaba más y más de él.

“...”

Él podía ver que ella corría con todas sus fuerzas, pero se tambaleaba torpemente. Ella parecía estar en peligro de caer en las peñas de la orilla en cualquier momento.

Quería abrazarla.

“¿...?”

Mientras Tak se frotaba la cabeza preguntándose vagamente qué hacer a continuación, Ian ya había corrido una distancia notable y se había escondido detrás de una roca.

Ian empezó a sentirse desesperada al darse cuenta que no podría ganarle a Tak en una carrera. Había proclamando fuertemente que derrotaria al Nástika de mayor nivel, Taksaka, pero ni siquiera podía escapar corriendo cuando su oponente era un Half. No cabe duda de por qué ella era el hazmerreír de toda la Academia de Magia. Ian se sentía tan estúpida que comenzó a llorar. El dolor de su brazo era tan insoportable que no podía ni mantenerse en pie.

“...”

Mirando la roca en la que Ian estaba escondida, Tak escuchó  sus lágrimas estallar. Ella parecía realmente herida. ¿Ahora qué? Ella estaba llorando por culpa de él. Se sentía como ser apuñalado en el corazón. Maldición. ¿Qué diablos le hizo Visnu a esta niña? Todo fue culpa de estos estúpidos pendientes. Tak quiso tirar los pendientes de Visnu al mar, pero se detuvo en lo que los sonidos cesaron.

“jaah, jaah…”

Ella respiraba con dificultad por su brazo roto. Si esos pendientes eran la causa de esos vacilantes sentimientos, ¿qué le pasaría a la niña una vez que los tirase? En lo que Tak meditaba, estuvo a punto de tirar los pendientes nuevamente. Él nunca había sentido remordimientos por matar a Dioses o Suras previamente. Y aunque no comiera humanos, eso no quería decir que no los matara. Y los mataría incluso por razones menores —usualmente por ser ruidosos cuando él dormía— así que la niña llorona no iba a estar a salvo si él se acercaba ahora.

“…


Fueran o no los pendientes la causa de estos sentimientos, ya no parecía importar. Mientras pudiera llegar hasta la niña. Él quería ver ese hermoso rostro sonreírle nuevamente. En lo que pensaba eso, Tak cerró sus ojos y agitó su cabeza. Él no era así. Ponerse sentimental no era lo suyo. Él era un Nástika del Clan de los Dragones. No debería estar angustiado por una humana. Pero quería estarlo.

Después de un momento de silencio, Tak miró los pendientes de su mano y, justo cuando Ian salía de la roca, se puso los pendientes.

Continuará...


Traducido al inglés por: Mizura
Traducido al español por: Avenge
Revisado por: Xeniaxen y MEG V


Agradecimientos especiales a Yoru

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3 comentarios:

  1. Bien!!!!!!!!!!!!!!!! impaciente por que sacarais otro cap y aqui esta!!! jajaja muchisisimas gracias ^^ un besiko

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  2. Pobre Tak que no sabe que le pasa. Y pobre Ian que le ha roto el brazo. Ganas de saber que pasará ahora que se ha puesto los pendientes.

    Gracias!

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  3. No suelo comentar pero gracias por subirlo :D!

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